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Miedos



Estoy asustada. Me pierdo en un diccionario imaginario buscando las palabras correctas para describirlo pero es eso. Miedo.


Estoy pérdida en un túnel, o es como una encrucijada o quizás sólo es un agujero. La vaga esperanza de dejarlo se esfuma. El cielo es gris y llora lagrimas pesadas y frías. Me duele el pecho, me escuecen los pies, me pican las muñecas, me abandona mi conciencia, me pesan los recuerdos y sudo alegrías.
Temo de mis temores.


Tengo miedo de mi debilidad. Sigo siendo la misma crédula fácil de impresionar. El romanticismo es mi peor enemigo, me seduce, me tienta y me atrapa. Lo detesto y a ratos lo disfruto. Y estoy asustada de disfrutarlo. Si lo rechazo tengo miedo de que jamás regrese.


Estoy asustada de mejorar en muchos sentidos, de fallar como alguien feliz, de volverme ridícula, de no encajar en la calma, de ser la imagen de todo lo que odio, de extrañar la oscuridad, encandilarme con el sol. De no dejar de ser una criatura de la noche y morir de hambre.


Tengo miedo de acercarme a mi madre, de romper los límites que me puse, de ser honesta y de que se vuelva en mi contra, de ponerme en sus manos y no sepa sujetarme, de que el peso que he ganado no lo soporten sus frágiles brazos, de que no me entienda, de que no me entiende, de que no entiende a nadie excepto a ella.


Me aterra qué pasará, me aterra lo que sucedió y que me persiga. Dar un mal paso y caer de bruces en un frío suelo metálico, de ser un imán y no poder levantarme jamás. De qué en el futuro nada cambie, de que cambie todo en absoluto. De qué el reloj se detenga, o de que vaya demasiado rápido. De los misterios ocultos y las comunes cosas retorcidas.


Le temo a las buenas personas, a las honestas, a las inocentes y a las ignorantes. Nunca sabré de que pueden ser capaces. También le temo a la soledad y a la fría compañía. Al silencio y al ruido. A la religión y al ateísmo aunque sea agnóstica. Le temo al manicomio, le temo a no ser admitida en el. Le temo a una psicosis y a no tenerla. ¿No lo parece a simple vista? Persigo a muerte y tengo miedo de alcanzarla.

Cuentos de Hadas

Escrito para el blog: Ayrthon
Leer en Ayrthon


Todo es efímero, cariño. Soy una criatura de la noche... sé que me enamoré de un cordero. Tu eres una bestia oculta... te estas revolcando con una libélula. Me vas a dejar las marcas de tus garras en el pecho, voy a intentar sacarte el cerebro por la nariz sólo para analizarlo.



Yo sangro en la oscuridad y tu ríes a plena luz... No entiendes lo inexplicable pero yo no quiero que intentes explicarme lo obvio. Es que yo disfruto del té caliente, sé que te gusta el café frío. Pero yo me desahogo en el vodka y tu derramas el dolor en chocolate. Que crees en los pecados y no les temes, mientras yo dudo de un Dios y tengo miedo a lo que no me prohibo...

Nos va a pasar lo que le pasa al agua salada... Y me voy a perder en Wonderland, y será bastante irónico porque tu me llevaste allí. Por ti quiero ser Peter Pan, eso juega con tu hombría así que te prometeré ser Wendy, solo por estar contigo en Nunca Jamás...

Hoy me siento como un animal salvaje enjaulado... tu eres el ave que cada día me canta para calmar mi llanto, sin embargo, muero un poco por esa libertad que jamás tendré y suavemente te envidio. Sueño con que nos acurruquemos bajo el cielo estrellado, que me cuentes la historia del sol y la luna, y que suavemente nos dejemos arrastrar por la influencia de Morfeo. Me gustaría que Hades dejara de invitarme a tomar el té en las madrugadas, para ser solo tuya cada mañana. Deja por favor de jugar a las cartas con Eros, el día que pierdas al apostar lo nuestro nos volverás de piedra.

El tiempo nos está observando, se hace corto para fastidiarnos al amarnos, se hace largo para que sintamos la distancia. Por ti me he vuelto una criatura mansa, por mi te has vestido de mago y a veces de caballero. 
Ningún final es bonito, jamás se aprecia el fin definitivo. Esto va a acabar en tragedia, a menos que cerremos el libro en algún momento feliz... Como en los cuentos de hadas.

La descripción.


La chica oscura de la tierna sonrisa. Inestable sentimentalmente, un alma libre que quedó atrapada en un cuerpo demasiado pesado como para volar... Llena de marcas, de huellas, mi médico les dice cicatrices. Muchas veces salvada por palabras, papel y tinta; La incomprendida mas callada y agnóstica certificada. Él es de mis gustos mas atesorados entre la literatura y el rock.  Sentimental de pies descalzos, loca de los gatos, yogui aficionada, escaladora de árboles...
La que tiene el nombre de algún personaje de un libro, flechada con la poesía, la que sueña con vivir en un sueño, y persigue sus ideales mientras huye de la oscuridad. Helada al sol del verano, ardiendo entre la llovizna. La niña que se enamora hasta los huesos, que confía en el destino, que teme al karma, que maldice a la vida, que en ocasiones de lucidez intenta ser su propia salvación.
Soy aquella a la que nunca conocerás del todo pero que está desesperada por desnudar su alma, por entregar su todo, por abrir su mente y dejar fluir olas de palabras. Aquella que ama el silencio porque significa que ya no hay voces, aquella que se aferra a los pilares mas débiles, aquella que sufre todo el dolor del mundo. Aquella que sueña con ser algo, con hacer algo por este mundo enfermo y dañado. Aquella que decidió salir de el fondo oscuro del foso solo para vivir, para poder vivir de alguna forma, para sentir la única juventud que recordará y sonreír a toda esa demencia.
No voy a especificar nada, porque creo que no hay nada que deba ser especificado.
De momentos rota, de momentos viva.



Descripciones



La chica oscura de la tierna sonrisa. Inestable sentimentalmente, un alma libre que quedó atrapada en un cuerpo demasiado pesado como para volar... Llena de marcas, de huellas, mi médico les dice cicatrices. Muchas veces salvada por palabras, papel y tinta; La incomprendida mas callada y agnóstica certificada. Él es de mis gustos mas atesorados entre la literatura y el rock. Sentimental de pies descalzos, loca de los gatos, yogui aficionada, escaladora de árboles... 
La que tiene el nombre de algún personaje de un libro, flechada con la poesía, la que sueña con vivir en un sueño, y persigue sus ideales mientras huye de la oscuridad. Helada al sol del verano, ardiendo entre la llovizna. La niña que se enamora hasta los huesos, que confía en el destino, que teme al karma, que maldice a la vida, que en ocasiones de lucidez intenta ser su propia salvación.
Soy aquella a la que nunca conocerás del todo pero que está desesperada por desnudar su alma, por entregar su todo, por abrir su mente y dejar fluir olas de palabras. Aquella que ama el silencio porque significa que ya no hay voces, aquella que se aferra a los pilares mas débiles, aquella que sufre todo el dolor del mundo. Aquella que sueña con ser algo, con hacer algo por este mundo enfermo y dañado. Aquella que decidió salir de el fondo oscuro del foso solo para vivir, para poder vivir de alguna forma, para sentir la única juventud que recordará y sonreír a toda esa demencia.
No voy a especificar nada, porque creo que no hay nada que deba ser especificado.
De momentos rota, de momentos viva.