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Corre.



No veo las huellas que dejan mis pasos


Caminando sobre la arena en medio de la ventisca


Y el horizonte distorsionado


Apresurando el paso sin avanzar


El camino difuminado por el humo de las detonaciones


Y a mi alrededor los cuerpos de quienes alzaron sus voces


Con sus nombres tatuados en los muros y en millones de magullados corazones


Todo se va transformando pero solo veo repeticiones


Un bucle de mis propias adicciones emocionales dentro del propio ciclo de la historia


Un contexto en el que mis vivencias poco importan porque hay niños que ya no corren por aquellas tiernas razones


Y veo el fuego que los alcanza, que se los traga y los esconde


Y no alzo mi voz, ni corro hacia ninguna dirección


Pero mi corazón también se desborda con la tinta de sus nombres.

Diciembre


Illustration: The Light will guards you Home by Kathrin Honesta



Al rededor del caos y la nostalgia se halla un pequeño bienestar

Se escuchan risas y huele a ganas de llorar

Se recuerda la presencia de quienes faltan por llegar

Quienes quizás ya no vuelvan, quienes dejaron de estar

Con las luces titilantes fingiendo creerse estrellas

Las melodías importantes esta noche ya no suenan

Y los obsequios son mentiras de tono sentimental

La cena llenó al estómago con miedos, estrés y ansiedad

Pero se continúa exhalando y volviendo a respirar

Casi sin sentir se existe y se camina sin mirar

Con los bolsillos vacíos y las cuerdas vocales congeladas

 En casas llenas de luz y calles desoladas

Hay una niña que está triste por la felicidad robada.




Corrupción





En un lugar demasiado soleado y caluroso, reina el ser más frío y oscuro.

Es una marioneta grotesca con hilos duros.

Se burla de todos los peones, mata a los otros y sacrifica a los suyos.

Todos muriendo de hambre y odio, con sus ropas mugrientas y sus sueños rotos.

Unos vendados de ojos, otros atados de brazos, los desliza por el tablero sin importarle reparos.

Está cada vez más gordo, pero de sacrificar peones se va quedando solo.

Tiembla, tiembla ¿llegará a darse cuenta que el juego terminará perdiendo? 

Sacca y saca las riquezas, el reino está sufriendo.




La razón.

En casa, frente al computador con sensación térmica de treinta y siete grados música suave y tono de voces fuertes, de nuevo. Cada día desde que puedo recordar mis abuelos han discutido sobre política, son los polos opuestos de una molécula dipolar... mi resignación a no entrometerme me deja un sabor agrio en la boca, mi hermano pronto aprenderá que no tiene sentido intentarlo. Me entristece. Un matrimonio no debería tratarse de eso... ha matado todo rastro de sana convivencia. 
No me interesa quién tiene la razón, me gustaría que pare.

En la escuela, pasando el rato con amigos y simples compañeros, están manteniendo una conversación que se me hace demasiado familiar esto es mejor que aquello, esto es cierto, esto está estereotipado, esto es conspiración de quién sabe quien, esto es mentira, esto lo viví, estas mal... Este país, el otro, la gente, el dinero, los bienes, la vida, la ignorancia... Para qué hablan de esto, "yo también preferiría irme, es obvio" no digo nada. Dejó caer mi cabeza en algún hombro de confianza y espero a que dejen su diálogo sin sentido, trillado, absurdo... No saben mucho más que yo. 
No me interesa quién tiene la razón, me gustaría que pare.

En la cocina mi abuela me habla de todo lo que podía comprar con una moneda en los 40's, mi abuelo se aprovecha de su sordera y mi madre luce estresada. Siempre estresada... Yo veo más humanidad en Animal planet y bestias con traje en las noticias. En la televisión algún periodista habla de manifestaciones y muertes, y ataques, y una economía con estadísticas lamentables, y un presidente que no me cae bien demasiado gordo para la falta de comida que hay, y guardias atacando personas, y gente lanzándose pestes unos a otros. Y me pregunto si el mundo estaba así antes de mi nacimiento y seguirá siendo así después de que yo muera. Supongo que sé mucho más de literatura que de política, supongo que todo tiene respuestas sencillas, pero la verdad es que es más sencillo ingnorarlas.
Muertos, heridos, sufridos, desnutridos, desabastecidos... 
No me interesa quién tiene la razón, por favor que pare.

Camino rápido por el fuerte y matador sol de la tarde, estoy sola. Aunque no sea un largo trayecto de donde me ha dejado el transporte público a mi casa camino con la cabeza a gacha los 20 metros que me faltan. "Unos pasos más y estaré en casa" eso es lo que me digo, hoy no hay ningún delincuente juvenil que me acose parte del trayecto, hay algunas personas de paso y me permito respirar. Llego a un quiosco, bodega, tienda o como le digan, queda a un par de casas, considero que ya puedo deducir que llegare con todas mis pertenencias y mi integridad física a casa. Antes de tocar el timbre, que no podía alcanzar hace unos ocho años atrás, observo detenidamente las vitrinas. Hago una mueca, y la nostalgia de repisas llenas de comida chatarra, chucherias, dulces, juguetes y útiles escolares me apuñala el estómago. ¿Por qué? Observo los precios de las pocas bolsas de golosinas, miro el dinero en mi mano. ¿Qué ha cambiado en tan poco tiempo? ¿Alguien hizo algo mal? No lo sé, no sé nada. Y lo sé, pero estoy cansada de saberlo porque eso no soluciona nada, entre más sé todo parece menos lógico. Sé de lo que todos hablan pero yo simplemente no sé comprendo lo más obvio. 
¿Quién tiene la razón? Me gustaría que esto cambie.