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Errante

Andar con las penas colgando del cuello
Colgar la cuerda en el perchero
Besar su foto al llegar a la alcoba
Desplomarse en la cama y caer en coma
Le he visto caminar y llegar a un millón de lugares iguales
Sigo cambiando de lugar los muebles por si te apiadas de mis deseos vanales
Dibujo símbolos de injusticia en el dorso de las puertas
Jamás los verá, se ha quedado afuera
De este lado la compañía tiende a ser agradable
Podía reír entre los barrotes de antes
Se han polarizado y los recuerdos son errantes
La vida está separada                           y los roces no aceptan repeticiones
El futuro está nublado y se conoce el cambio de estaciones
Las tardes entre sus mantas justifican la bandera blanca

Dibujos por Chiara Bautista - Taringa!
Ilustración: Chiara Bautista
El proceso no se ha cerrado
Ando en búsqueda de sesgos
Abro los ojos en la mañana
esperando la partida del silencio
Y los parpados pesados buscan cerrarse sin sueño
En el exterior hay que actuar
Te montas la máscara,
 desde la mesa de la estancia
Se practica la escena
Las redes sociales llenan las penas

La respiración autónoma se va haciendo más ligera
Sencillamente las rumiaciones no cesan
Y releo las dulces
amargas       
sencillas             
palabras   
Tambaleando en la misma mesa

Nuestro el universo

Encontré una ilusión que me arrulla,
surcaba un cuadrante del cielo.
Me hizo volver en mis pasos,
sacar los reprimidos anhelos.
Tu rostro absorbía lágrimas saladas
y mi desierto se cubrió de primavera.
Me quedé para poner bálsamo a tus heridas
y besar tu corazón palpitante entre una triste apología,
solo di media vuelta porque no me había ido
y te miré a los ojos con la sutil certeza
de que aún era nuestro el universo.

Quiero retozar en tu pecho como en tantas vidas lo hice,
rodeada de tu olor, robándolo de tu piel
y tomándolo en explosión sensorial de mi olfato.
Te he tenido.

Hemos.
Tan cerca y nunca tan lejos.
Refugio en mi preconsciente el mapa exacto de tu cuerpo,
las zonas más suaves,
la firmeza de tu hombría
y la calidez de tu pecho.

Renové nuestro pasaje en tren a tierras holandesas
y te preparé una infusión de dulce esperanza con pétalos de gardenias,
elegí una pequeña casa a una manzana del malecón paradisíaco,
para caminar descalzos hasta sentir la arena caliente en cada paso.

No te dejes arrastrar por la noche melancólica,
sé que despierta tus dudas y susurras maldiciones a la luna.
La luna ofendida te devuelve improperios,
alterando la marea produce angustia en mi cuello,
el mismo que ha estado tantas veces
entre tus palmas
soltando exhalaciones que jamás pudieron ser controladas.
Entre tus palmas mi cuello, mi corazón, mi anhelo.
Cada uno tocado con la exacta precisión de mi deseo impreciso,
unas veces fuerte y otras
sublime.

Siempre en la pureza de un sentimiento.


Corre.



No veo las huellas que dejan mis pasos


Caminando sobre la arena en medio de la ventisca


Y el horizonte distorsionado


Apresurando el paso sin avanzar


El camino difuminado por el humo de las detonaciones


Y a mi alrededor los cuerpos de quienes alzaron sus voces


Con sus nombres tatuados en los muros y en millones de magullados corazones


Todo se va transformando pero solo veo repeticiones


Un bucle de mis propias adicciones emocionales dentro del propio ciclo de la historia


Un contexto en el que mis vivencias poco importan porque hay niños que ya no corren por aquellas tiernas razones


Y veo el fuego que los alcanza, que se los traga y los esconde


Y no alzo mi voz, ni corro hacia ninguna dirección


Pero mi corazón también se desborda con la tinta de sus nombres.

Un viaje.


Ha surgido de entre las ramas del tiempo otro encuentro.
El ritmo del mundo se ha modificado para que sepa que he sido excepcionalmente afortunada durante 2 años. Quizás ya hayan pasado millones de suspiros, miles de mariposas doradas en mi estómago y alguna que otra silenciosa ilusión de un para siempre. Silenciosa para que el codicioso universo no sepa que sin él la vida ya no tendría versos. He amado y he sido amada durante ya tanto tiempo que juraría que la luna me mira con recelo. El tiempo, que aunque parezca mucho a ese ritmo frenético es solo un latido... o dos. Más de sesenta millones de segundos, que quizás ni esperaba ni merecía, es tiempo humano que ha transcurrido desde que una soleada mañana de inicios de diciembre un chico con néctar en los labios y seda en las palmas de sus manos tomó un gran aliento y atrajo con su encanto. Me enraizó en sus palabras y puso a correr a mi oxidado corazón, me tomó entre sus brazos y me acunó en su pecho, me tejió un nido entre sus sentimientos, me enseñó a volar, me mostró sus más grandes anhelos, me dio lápiz y papel para escribir una historia, para proyectar mis más descabellados sueños. 
Aquel ser alto y fuerte que con capa y espada combatió las sombras que me atormentaban, con cabellos negros, sonrisa encantadora y tímida esencia que tomó mis miedos y los lanzó fuera. Que alejó las voces que me atormentaban, que despejó el cielo y me secó las alas. Tomamos vuelo, se me erizó el cuerpo al sentir la suave brisa y al fin sentí calma. Protegida y amada me pregunté por qué elegir algo como yo, por qué elegir trabajar tanto, detuvo el rumbo y me miró extrañado, susurró mil razones acariciando mis manos y esas palabras que nunca comprendí me las guardé muy dentro.
Y continuamos, un millón de minutos volando juntos, memorizando su silueta, impregnándome de su aroma. Y hoy observo al horizonte y sé, que aún hay miles de kilómetros por recorrer.


Fríos de Noviembre.


El cielo nocturno brilla, Zeus me saluda sin malicia, preguntando si no he estado en casa durante demasiado tiempo. Y considero, si acaso alguien puede considerar toda una vida como demasiado tiempo.
Hace frío fuera y calor dentro.
Y miro a la distancia todas las oportunidades frías que necesito tomar, mientras reposo en aquellas falsas comodidades que no puedo aceptar.
Estoy exhausta y a la vez orgullosa de luchar, nerviosa de que todo salga mal y en un raro intento por despreocuparme del futuro por muy cercano que sea. Me siento libre y a la vez con necesidad de quedarme. Estoy en esa delgada línea entre la independencia y la protección paternal. En ese extraño momento en que ambas me fastidian pero en que sé que debo escoger lo mejor. Y que lo mejor es trazarme una idea del camino, hacerme responsable de lo que necesito para estar bien. Porque ya nadie tiene la obligación de protegerme de los monstruos, de levantarme y alimentarme. Mas lo hacen, mas no debo acostumbrarme a ello.
Estoy en algún punto entre muy emocionada y muy aterrada. Todo ha salido bien, mas temo que una nueva rutina sea muy dura, tengo que calmarme, dejar la fobia social que me carcome los huesos y probar esas nuevas alas que se ven muy bien pero al tocarlas se nota que son bastante frágiles.
Hoy me quedo dentro y mañana he de salir, aunque abrigada, he de enfrentar al frío de la realidad con fuerzas renovadas y alas reforzadas.



De bajada.

Una página en blanco. Aterrador, es mas aterrador luego de una noche turbulenta y hacía mucho que no tenía una. No puedo ser 100% sincera, y eso es como una puñalada, si mis palabras no están a salvo es que de ninguna forma yo lo estoy.
Encerrada, aislada y sola. Esperando el ataque de la bestia... ese que nunca llegó. Y con dolor y miedo esperando que un espectro me susurrase respuestas. Que alguien me dijera si era el fin o un mal paso, porque la ansiedad era terrible, porque necesitaba instrucciones. Estas cosas siempre parecen catástrofes pero ella lo hizo parecer tan serio que tuve que castigarme por sentirlo fácil. No quería hablar con nadie, por primera vez en meses desee volver a mi agujero para estar a segura. Pero con riesgo de asfixia.
Salir a un campo rodeado de minas es menos peligroso.
Está mal. ¿Como puede estar mal si nunca he sido tan feliz? si no hice nada, si me condenó sin dejarme justificar.
No quiero escribir. No quiero dejar nada salir, quiero encerrarlo todo con cadenas y esconderme en el rincón, apagar la luz y poco a poco dejar de respirar. Quiero que los años pasen y correr lejos.
Quiero dejar todas las páginas en blanco.

Tres de diciembre




Hoy lo amo mas que nunca
Pero menos que mañana 
Y sueño con hermosos amaneceres
En los más preciosos lugares del mundo
Y con vestidos con flores 
Y con besos largos en el parque
Con declaraciones de amor repentinas
Largas caminatas en la playa
Con las risas bajo las sábanas 
Sueño con pasajes de avión 
Con todo los exámenes aprobados 
Y su apoyo incondicional 
Con lujos bien merecidos
Viajes al rededor del mundo
Una casa grande 
Un vestido blanco 
Sueños apresurados
Pero que ya no evitamos
Con que hoy el también me ame mas que nunca 
Pero menos que mañana

Jinova



Conozco a una niña perdida, una dama muerta en vida.

Le conocí en una fiesta ruidosa, en una habitación vacía.

Y en silencio sus ojos hablaron sobre la oscuridad de su mente

sobre el dolor que guarda en su pecho,

sobre el vacío que siente en su estómago.

Era una chica sonriente, de cabello sedoso y negro, de expresión coqueta y fina,

que en las noches sin luna llora y que en soledad se ahoga sin consuelo, en agonía.

Y mi mente no deja de mostrar la imagen de esa chica rota,

que de día miente con risas y que en sus silencios noto que no desea estar viva.

Conocí aquella niña, aquella chica suicida, la que ves en esa esquina,

la que juega a estar contenta y mentalmente recuerda no escupir esas pastillas,

y evitar ese reflejo que la obliga a seguir viva.


                        

Viviendo.


Hace un millón de años luz fui un mártir oculto, hoy he sacado la mayor parte de mi a la luz y ya no tengo pesadillas con los ojos abiertos. Ahora ya no me asusta el futuro y ya no me importa el pasado, estoy a punto de cumplir mi condena y de salir bajo libertad condicional. Estoy bajo la promesa de un nuevo comienzo. Él es una pequeña luz al final de algún camino, la verdad es que no tengo idea si debo encariñarme con algo tan inestable como una luz, pero es tan sencillamente magnífica que es lo único que me hace sentir bien. Lo estoy queriendo tanto que a veces se me olvida no necesitarlo y me rehúso a convertirlo en mi brújula. Estoy olvidándome de todo y frente al espejo ya no me reconozco. Me admiro y me repudio; odio como estoy pero me da una punzada de orgullo mantenerme serena. Y creo que me admiro. Por controlar el instinto de desgarrar. 
Me estoy enseñando a madurar y nunca repaso la lección. Aún no entiendo como funciona, espero no perder tanta dedicación. Estoy por comenzar mi vida, detengan el mundo que yo me subo, la verdad es que me estoy convenciendo de que está comenzando, lo otro no puede ser vida. No se parece a la idea que tengo.
Estoy obligándome a escribir esto, me tengo un cuchillo en la espalda y me até a la silla para escribir algunas patéticas palabras porque ya me harté del silencio. Estoy cansada de andar fingiendo que escribir no me cura. Me entiendo más cuando me escribo cosas, cuando me cuento todo aquello que ataca en mi pecho. Necesito leerme, necesito saber que está pasando conmigo. 
Pero ya no estoy tan sola, y no me da miedo estarlo. Es un miedo minúsculo, porque ahora entiendo que hay miedos mas reales. La vida real me ataca de a poco, pero ahora pretendo devolver cada golpe. 





Volver a la vida.

Tengo tiempo así que supongo que debería escribir, porque últimamente no escribo nada. Y en realidad, ni escribo sueños, ni leo libros, ni veo anime, ni escucho canciones con letras devastadoras... Y en mi sueños, en mi sueños mi mente me muestra mil aventuras, mil historias que deberían ser contadas pero que mis dedos ignoran.
Tengo tiempo, porque en realidad él no está y porque no estamos juntos, o porque no estamos juntos a distancia y creo que en eso se me ha ido la vida últimamente. En quererlo. Y yo era ajena a todas estas situaciones pero supongo que realmente se te puede ir la vida queriendo a alguien.
Tengo tiempo y la verdad que no sé, y no tengo idea de que debería escribir. Porque es extraño no hacerlo, porque me encanta pero últimamente no soy nada, nada fluye como debería, o al menos como antes. He estado ocupada, pero es una hipocresía porque en realidad he estado enamorada. Porque no tengo muchos mas deberes de los que soporto solo tengo menos tiempo, porque lo quiero. Y al parecer se te puede ir la vida queriendo a una persona. Hablándole a cada minuto, sintiéndola cada hora.
Y la verdad, puedo tener un respiro de quererlo, y no es que justo ahora no lo quiera solo puedo seguir siendo palabras, porque todos estamos seguros de que soy palabras, y quizá nunca sea algo más que eso.
Tengo tiempo, y quiero aclarar mi mente y mi corazón, y de una forma nada literal liberarlo un poco (con correa y en un perímetro seguro) pero lo suficiente como para poder respirar aire fresco. Y supongo que si no está puedo sentirme de otras formas, de otra forma que no sea tonta y perdida, puedo sentirme confiada de que no escapará para siempre, de que el también me esta queriendo y que además sigue siendo lo que es.
Así que supongo que dejando pasar cualquier estrés adolescente aún puedo ser yo misma. Y quizás no sea tan sencillo como desearía pero podré respirar mejor. Y sonreír mas en la soledad, dejando de acudir a ella solo para sollozar. Quiero sentirme bien, es difícil, soy una bola de errores demasiado abultada y también pequeña. Pero supongo que... puedo evitar entrar en pánico de forma recurrente por ello, y así no estar tan agobiada.
Y me gusta escribir, y no es que me sane pero me anestesia de las cosas cotidianas, me libera, me envuelve, me hace feliz. No puedo dejar que una cosa cualquiera, o un problema exuberante, me quite todo eso.

Una carta de San Valentín.

Léelo cuando estés solo, o no lo leas... No lo leas nunca. Hasta que tenga que leerlo, hasta que debas hacerlo. Y lo entiendas y comprendas quienes somos, y en quienes podríamos convertirnos. Pero no me lo digas, aunque conocieras la respuesta deja que sea para mí una sorpresa.


Amor.
El amor debe tratarse de cómo alguien pasa de ser una persona más del insípido mundo a aquella persona a la que más necesitas en el mundo, creo que se llama amor cuando un desconocido de pronto es tan importante que de momentos te duele y a ratos te hace feliz. Amor debe ser cuando alguien realmente cambia tus días, tu estado de ánimo e incluso tu forma de pensar, te pone en innumerables encrucijadas y te susurra desvaríos que tu crees sin dudar, me parece que el amor puede cambiar tu forma de ver las cosas y lo hace sin titubear porque sabe que tiene derecho a hacerlo.
El amor es eso que te falta en las madrugadas frías y que al obtener no puedes disfrutar tanto sólo porque tienes demasiado miedo a que se te escape de las manos, quieres atarlo a ti y a la vez evitas aceptarlo para que no te mate cuando te abandone.
Amor es un millón de sentimientos danzantes en tu estómago y pensamientos felices de un futuro sin líos ni dolor... El amor te hace ver al sapo una criatura maravillosa sólo porque te pertenece...  porque sientes que es parte de ti, que debería serlo, que es tuyo y nada más.
El amor ha sufrido críticas y ha sido difamado, ha sobrevivido a modas y guerras, se ha convertido en la meta y única esperanza de los vivos.
Amor es que leas toda la palabrería soñadora que escribo esta madrugada escuchando la lluvia, sólo quizá para saber que tanto siento para que esto se vea tan largo, y que yo te dedique tantas palabras y las seleccione con tanto cuidado para no espantarte demasiado. Me gusta pensar que amor es cuando me sonríes después de una discusión, cuando siento que me ofendes y a los segundos lo he olvidado, nuestros momentos siempre sólo nuestros, las miradas de complicidad y mi sonrisa cuando hablas de mí con alguien más, mi encanto al mirar nuestras fotos...
Amor, me gusta decirte amor porque te siento muy mío pero amo que me digas amor por ciertas razones para las que no creo conocer suficientes palabras.
Nuestro amor es una historia que irá decidiendo como escribirse y mi deseo por escribirla yo misma, la leas o no. Sentimientos que tomaran forma a un ritmo indefinido y maravilloso, y mi necesidad de estar a tu lado este día.

Feliz día del amor.

Con amor, A.


Ocultos.


El amor está prohibido.
Estamos destinados a querernos en silencio, a tocarnos entre las sombras y a ser solo un rumor aburrido y raro. A ser conversaciones con muchos corazones y mensajes de texto a mitad de la noche. A ser tecnología barata.
Amiga me llama su familia, idiota lo llama la mía.
Aquí en un principio nada estuvo bien y todo estuvo genial. Y mi corazón no era el que debía estumularse y de pronto lo hizo, y entonces me perdí.
Te observo entre la gente y me miras, y me matas y me traes a la vida.
Te siento, te siento tanto que ya no sé si tengo dieciséis, doce, o veinte o cien millones de años.
Hemos sido infinitos y banales, románticos y pervertidos, hemos sido tanto y tan poco y todo tan extraño que me llena y estoy a punto de explotar siempre.
Y cada vez que algo sale mal, y cuando damos un paso al frente y un paso atrás y cuando somos amantes, cuando somos desconocidos. Cuando somos. Alguien sabe, cuando alguien sabe, cuando somos y alguien sabe, alguien sospecha, alguien escucha, alguien ignora. Alguien. Importa mucho, no me importa, nos importa, arde Troya o lo que sea.
Él no vino a descontrolar mi vida, yo quise descontrolarme y ahora estoy tan bien como nunca he estado y a la vez de la misma forma que siempre...
Ahora nada me importa y todo me importa tanto... Tanto, tanto... Que le decimos amor, y no es así.
Pero lo es.



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Divagando...

Él.
No sé quién es él
Pero ahora significa mucho
Me está matando
Nse da cuenta
Y esa es una de las razones
No se da cuenta
De nada se da cuenta
Casi no se da cuenta de mí
Te amo.
Eso es lo que dice
Eso es lo que nos decimos.
Sé que lo amo
Sé que me ama
No sé si de la misma forma
Pero como podemos.
No sé de qué forma lo hago
Y me está matando la idea
De que sea por las razones equivocadas
De que no me ame.
Me duele
Y odio tener miedo
De que no me ame…

Hace poco
Yo no necesitaba que me amara.
Un tiempo atrás
No era indispensable hablar con él.
Ahora
No sé que es diferente.
Pero lo sé,
Que todo es diferente
Pero duele
Y eso tiene que significar algo.
Él
No debía significar algo.
Mi perdición.
Mi salvación.
No debía
No tenía qué
Pero pasó.
Aunque
Supongo que aún no lo sé.


Y sin embargo...



Lo quiero
Sin embargo estoy furiosa con él por hacerme quererlo
Sin embargo estoy feliz de sentir amor 
Sin embargo, aunque intento evitarlo, tengo miedo
Sin embargo le estoy entregando todo
Sin embargo intento no hacerme ninguna idea a largo plazo
Sin embargo no está funcionando
Sin embargo me siento recelosa a que me dañe
Sin embargo lo estoy amando
Sin embargo no nos entendemos bien
Sin embargo nos entendemos bastante
Sin embargo confío
Y lo quiero...







Dentro de mí.






Hay algo dentro de mi, algo que esta demasiado dentro como para sacarlo... Que esta demasiado sujeto a mis entrañas... Quizás incluso ya se hizo uno conmigo. Esta dañado, esta constantemente abriendo mis heridas, y sin embargo esta ahí desde hace tanto tiempo que sin duda ya forma parte de mi. Es como un tumor con el cual comienzo a tener los días contados, como un parásito que se alimenta de mí sin llegar al punto de matarme porque es lo suficientemente listo para saber que no puede acabar con su fuente de alimento.
Estoy cansada de estar herida, de arrastrarme por ahí cada cierto tiempo como un animal indefenso. Sin embargo, hay algo dentro de mí que me sigue abriendo las cicatrices. Que me aprieta el pensamiento y me perfora las emociones, que me debilita y que me mata. Que me vuelve un mártir psicológico absurdo.
Me lanza de la felicidad a la miseria, de la estabilidad al pánico.
Las mismas paredes de siempre son testigo de mis mayores miedos, de mis lágrimas pesadas, de mis cicatrices sangrantes.
El resto de mis días buenos son eclipsados por una bruma apestosa y de sabor amargo, el contador vuelve a cero y yo vuelvo a preguntarme si algún día volveré a sentirme feliz, y cuando finalmente sucede, en esos escasos momentos, hay algo dentro de mi listo a atacar. Hay algo dentro de mi que me desmorona nuevamente.

Cuentos de Hadas

Escrito para el blog: Ayrthon
Leer en Ayrthon


Todo es efímero, cariño. Soy una criatura de la noche... sé que me enamoré de un cordero. Tu eres una bestia oculta... te estas revolcando con una libélula. Me vas a dejar las marcas de tus garras en el pecho, voy a intentar sacarte el cerebro por la nariz sólo para analizarlo.



Yo sangro en la oscuridad y tu ríes a plena luz... No entiendes lo inexplicable pero yo no quiero que intentes explicarme lo obvio. Es que yo disfruto del té caliente, sé que te gusta el café frío. Pero yo me desahogo en el vodka y tu derramas el dolor en chocolate. Que crees en los pecados y no les temes, mientras yo dudo de un Dios y tengo miedo a lo que no me prohibo...

Nos va a pasar lo que le pasa al agua salada... Y me voy a perder en Wonderland, y será bastante irónico porque tu me llevaste allí. Por ti quiero ser Peter Pan, eso juega con tu hombría así que te prometeré ser Wendy, solo por estar contigo en Nunca Jamás...

Hoy me siento como un animal salvaje enjaulado... tu eres el ave que cada día me canta para calmar mi llanto, sin embargo, muero un poco por esa libertad que jamás tendré y suavemente te envidio. Sueño con que nos acurruquemos bajo el cielo estrellado, que me cuentes la historia del sol y la luna, y que suavemente nos dejemos arrastrar por la influencia de Morfeo. Me gustaría que Hades dejara de invitarme a tomar el té en las madrugadas, para ser solo tuya cada mañana. Deja por favor de jugar a las cartas con Eros, el día que pierdas al apostar lo nuestro nos volverás de piedra.

El tiempo nos está observando, se hace corto para fastidiarnos al amarnos, se hace largo para que sintamos la distancia. Por ti me he vuelto una criatura mansa, por mi te has vestido de mago y a veces de caballero. 
Ningún final es bonito, jamás se aprecia el fin definitivo. Esto va a acabar en tragedia, a menos que cerremos el libro en algún momento feliz... Como en los cuentos de hadas.

La descripción.


La chica oscura de la tierna sonrisa. Inestable sentimentalmente, un alma libre que quedó atrapada en un cuerpo demasiado pesado como para volar... Llena de marcas, de huellas, mi médico les dice cicatrices. Muchas veces salvada por palabras, papel y tinta; La incomprendida mas callada y agnóstica certificada. Él es de mis gustos mas atesorados entre la literatura y el rock.  Sentimental de pies descalzos, loca de los gatos, yogui aficionada, escaladora de árboles...
La que tiene el nombre de algún personaje de un libro, flechada con la poesía, la que sueña con vivir en un sueño, y persigue sus ideales mientras huye de la oscuridad. Helada al sol del verano, ardiendo entre la llovizna. La niña que se enamora hasta los huesos, que confía en el destino, que teme al karma, que maldice a la vida, que en ocasiones de lucidez intenta ser su propia salvación.
Soy aquella a la que nunca conocerás del todo pero que está desesperada por desnudar su alma, por entregar su todo, por abrir su mente y dejar fluir olas de palabras. Aquella que ama el silencio porque significa que ya no hay voces, aquella que se aferra a los pilares mas débiles, aquella que sufre todo el dolor del mundo. Aquella que sueña con ser algo, con hacer algo por este mundo enfermo y dañado. Aquella que decidió salir de el fondo oscuro del foso solo para vivir, para poder vivir de alguna forma, para sentir la única juventud que recordará y sonreír a toda esa demencia.
No voy a especificar nada, porque creo que no hay nada que deba ser especificado.
De momentos rota, de momentos viva.



Una liebre por corazón

Hay una liebre haciendo escándalo dentro de mi pecho, hay una hiperactiva liebre dando saltos muy adentro. Es una liebre demente y fascinante, está loca de remate y salta sin control en tu nombre. Es una liebre equivocada, ignorante a todos mis problemas, lo está desordenando todo... va a causar conflictos escandalosos. Leyendo tus palabras amenaza con salirse por mi boca, me sonrojo sin disimularlo con este grosera y repentina reacción tan primitiva . Estoy confundida y avergonzada, por los sentimientos encontrados, por la liebre que con tus besos comienza a ronronear como gato... Oh, pequeña liebre que va a causarme mil líos, como osas quererle de tal forma, sin atender a razones.
No es lo correcto pero hace un mortal hacia atrás con cada mensaje tuyo... y yo me vuelvo loca de mil formas, y la frustración se apodera de mis sentidos... porque no puedo oponerme a la liebre de mi corazón... que ivernó durante tanto tiempo, y ahora con renovadas energías se agita deseando sentir el calor de tu pecho, harta del frío que la arropó en el invierno casi eterno.

Oh liebre desquiciada, he de pagar un alto precio por tu ocurrencia de ser amada.

Un roce.


Fue cosa del momento.
Pero todo daba vueltas. Lo veo al recordar.
Había algo en el aire que se ligaba con mis nervios cada vez que se asomaban, pero estaba demasiado mareada con la sencillez del suceso.
Un suave movimiento, una mente en blanco, el rumor de la culpa apareciendo y el proceso por repetirse. El momento de ignorar lo sucedido, lo gracioso de dejarlo pasar cuando aún tiemblan las rodillas, las palabras convertidas en movimientos. La parálisis cerebral ante sus palabras, y ya luego muy tarde para contestar. Más culpa, culpa sin arrepentimiento. Y el momento en el que lo recuerdas. Y al comprender que quieres más.
Las personas están hechas de momentos, y me expandí varias veces después de aquellos. Crecí, pero nadie lo ha notado. Nadie excepto él, porque tenemos el secreto de nuestro roce, del momentáneo roce de nuestros labios y el rumor perdido de un sentimiento. Los besos fueron hechos para el amor, he leído, pero a nosotros nos faltaron mil razones, nos sobraron muchas más y nos distribuimos las superficiales. No fue amor, pero llegó al nivel de apasionado. Fue subirse a la montaña rusa sólo para sentir la adrenalina del momento. Y quedar con ganas de sentirlo de nuevo. El que inventó los besos era ignorante y sabio. Los que escriben de ello son como yo.