Sonámbulo artista
El arte me ha acunado,
tarareando nanas en mi oído,
deja drenar lo que sobra y colorea cromático el vacío.
En última instancia llueve sobre el caballete y se mojan los lienzos,
rugen los truenos sobre el techo y en mis dedos,
me marea el olor a madera mojada.
Trazo líneas desesperadas,
escribo palabras en llamas y me desplomo en la cama...
exhausta, de liberar cargas pesadas
le tarareo al arte sus nanas para que resista y no se vaya.
En el conocimiento de que me acompaña,
he logrado atravesar las aguas oscuras de la desesperanza,
en el viaje la transformo en luces o aveces en llamas de luz blanca,
limpio las penas de sus crustáceos naranja
y me las llevo en frascos para guardarlas en casa.
Saco los recuerdos de sus cajones y de debajo de los resquebrajados sillones,
les pongo óleo en forma de caras
y los preparo a la batalla
en su tablero desdibujado les enseño las reglas
lanzo el dado,
se van peleando por ser usados y gritan versos desordenados,
otros descansan y arman equipos para alentar a los más osados.
tarareando nanas en mi oído,
deja drenar lo que sobra y colorea cromático el vacío.
En última instancia llueve sobre el caballete y se mojan los lienzos,
rugen los truenos sobre el techo y en mis dedos,
me marea el olor a madera mojada.
Trazo líneas desesperadas,
escribo palabras en llamas y me desplomo en la cama...
exhausta, de liberar cargas pesadas
le tarareo al arte sus nanas para que resista y no se vaya.
En el conocimiento de que me acompaña,
he logrado atravesar las aguas oscuras de la desesperanza,
en el viaje la transformo en luces o aveces en llamas de luz blanca,
limpio las penas de sus crustáceos naranja
y me las llevo en frascos para guardarlas en casa.
Saco los recuerdos de sus cajones y de debajo de los resquebrajados sillones,
les pongo óleo en forma de caras
y los preparo a la batalla
en su tablero desdibujado les enseño las reglas
lanzo el dado,
se van peleando por ser usados y gritan versos desordenados,
otros descansan y arman equipos para alentar a los más osados.
El arte se ha enojado conmigo,
no siempre llega al necesitarlo,
tiene recelo por olvidarle cuando las notas son bien de gracia.
Cuando las aves no están dormidas y desde el suelo crece la grama,
acudo a otros bienes mundanos,
huelo las flores y sorbo agua.
Arte se escapa en la sequía y me deja seca sin sus baladas,
me mira de lejos en la rutina y miro a otra parte avergonzada.
Pero en las noches, le abro la puerta y en mi regazo él me acompaña,
me cuenta historias mientras reposo,
en ocasiones toco su arpa.
Nunca hago percusión en suelo tibio,
siempre me habla con la misma tonada
o me pide mi distimia para jugar a las damas.
no siempre llega al necesitarlo,
tiene recelo por olvidarle cuando las notas son bien de gracia.
Cuando las aves no están dormidas y desde el suelo crece la grama,
acudo a otros bienes mundanos,
huelo las flores y sorbo agua.
Arte se escapa en la sequía y me deja seca sin sus baladas,
me mira de lejos en la rutina y miro a otra parte avergonzada.
Pero en las noches, le abro la puerta y en mi regazo él me acompaña,
me cuenta historias mientras reposo,
en ocasiones toco su arpa.
Nunca hago percusión en suelo tibio,
siempre me habla con la misma tonada
o me pide mi distimia para jugar a las damas.
Me llama historia, por ser narrada.


