Encierro.
Una tarde de julio y una prisión de cartón,
con guardias de plastilina y amenazas de jabón.
Un condicionamiento efectivo rociado con miel y temor,
lagrimas con sabor a vino recorriendo el corazón,
Promesas llenas de polvo perdidas en un cajón
y cartas con mil propuestas de escapar directo al sol,
esperanzas marchitas reposando en un rincón
y la celda espera abierta la imposible decisión.
02*07*16


