Tres de diciembre




Hoy lo amo mas que nunca
Pero menos que mañana 
Y sueño con hermosos amaneceres
En los más preciosos lugares del mundo
Y con vestidos con flores 
Y con besos largos en el parque
Con declaraciones de amor repentinas
Largas caminatas en la playa
Con las risas bajo las sábanas 
Sueño con pasajes de avión 
Con todo los exámenes aprobados 
Y su apoyo incondicional 
Con lujos bien merecidos
Viajes al rededor del mundo
Una casa grande 
Un vestido blanco 
Sueños apresurados
Pero que ya no evitamos
Con que hoy el también me ame mas que nunca 
Pero menos que mañana

Nosotros.

El futuro es incierto, eso nos asusta. Sin embargo, sabemos que no queremos de nuestras vidas y que errores de nuestros padres no vamos a repetir y en que agujeros no queremos caer, como imaginamos cosas buenas que no pudimos tener y toda esa independencia... Sin embargo no lo imagino lejos de mi.
Parece iluso tener estos sentimientos, hacer planes, soñar despiertos. Sin embargo, aunque por un tiempo lo evité, ahora es mas... difícil. Es difícil no tener un seguro, estar... a la expectativa de sus acciones.
Ahora pienso que no quiero que... piense que puede estar con... alguien mas, y me preocupa más que... se vaya.
Y aunque el tiempo pasó muy deprisa, aunque hablemos todos los días, aunque soñemos cada día, y mañana me quiera mas. El futuro es incierto, y le tememos.
Le tememos a la vida y sus complicaciones, a todas esas relaciones efímeras del pasado... de otros, a el olvido, a la distancia, a las mentiras, al miedo mismo. Pero cuando el tiempo nos apoya, cuando las condiciones nos favorecen, cuando nos miramos a los ojos y vemos la verdad tatuada en nuestras almas, confiamos. Y dejamos descansar a la embotada conciencia y por un instante, nos permitimos sentir. Y vivir del ahora.
Y cuando eso sucede... cuando eso sucede de nuevo siento que no se trata de mi, porque este tipo de cosas le suceden a otro tipo de chicas, y de pronto me siento en una nebulosa de sentimientos que me llena y me hace sentir viva. Y creo que sin saberlo, he encontrado eso que necesitaba con desesperación.
Y entonces cuando nos hemos sentido perdidos, vacíos, cuando finalmente encontramos una luz, cuando se dispersan las nubes... Le tememos a la llegada de la siguiente tormenta. Algún tornado que nos lleve lejos uno del otro, porque lo necesito. Y el a mi.



                                       

Jinova



Conozco a una niña perdida, una dama muerta en vida.

Le conocí en una fiesta ruidosa, en una habitación vacía.

Y en silencio sus ojos hablaron sobre la oscuridad de su mente

sobre el dolor que guarda en su pecho,

sobre el vacío que siente en su estómago.

Era una chica sonriente, de cabello sedoso y negro, de expresión coqueta y fina,

que en las noches sin luna llora y que en soledad se ahoga sin consuelo, en agonía.

Y mi mente no deja de mostrar la imagen de esa chica rota,

que de día miente con risas y que en sus silencios noto que no desea estar viva.

Conocí aquella niña, aquella chica suicida, la que ves en esa esquina,

la que juega a estar contenta y mentalmente recuerda no escupir esas pastillas,

y evitar ese reflejo que la obliga a seguir viva.


                        

Madrugar en domingo




No sé si mi espalda está totalmente estropeada o solo es un delirio sentir que me muero.
No sé si me voy a enfermar de lo mucho que extraño tus besos.
No sé si es que me paso de tonta o estoy siendo demasiado lista.


Invierno.

Hay un gato con los bigotes congelados

Esperando en el callejón olvidado

La nieve cae y el gato negro espera

Esperando está a su dueño que venera

Un pequeño niño con los nudillos fríos 

Cada día llegaba al callejón con brío

Pero aquel invierno el niño no volvía 

Ni rastro de sus mejillas ni de sus botas frías 

Ni de sus suaves manos con las que acariciaba

A aquel gato sin suerte que a su niño esperaba.


Viviendo.


Hace un millón de años luz fui un mártir oculto, hoy he sacado la mayor parte de mi a la luz y ya no tengo pesadillas con los ojos abiertos. Ahora ya no me asusta el futuro y ya no me importa el pasado, estoy a punto de cumplir mi condena y de salir bajo libertad condicional. Estoy bajo la promesa de un nuevo comienzo. Él es una pequeña luz al final de algún camino, la verdad es que no tengo idea si debo encariñarme con algo tan inestable como una luz, pero es tan sencillamente magnífica que es lo único que me hace sentir bien. Lo estoy queriendo tanto que a veces se me olvida no necesitarlo y me rehúso a convertirlo en mi brújula. Estoy olvidándome de todo y frente al espejo ya no me reconozco. Me admiro y me repudio; odio como estoy pero me da una punzada de orgullo mantenerme serena. Y creo que me admiro. Por controlar el instinto de desgarrar. 
Me estoy enseñando a madurar y nunca repaso la lección. Aún no entiendo como funciona, espero no perder tanta dedicación. Estoy por comenzar mi vida, detengan el mundo que yo me subo, la verdad es que me estoy convenciendo de que está comenzando, lo otro no puede ser vida. No se parece a la idea que tengo.
Estoy obligándome a escribir esto, me tengo un cuchillo en la espalda y me até a la silla para escribir algunas patéticas palabras porque ya me harté del silencio. Estoy cansada de andar fingiendo que escribir no me cura. Me entiendo más cuando me escribo cosas, cuando me cuento todo aquello que ataca en mi pecho. Necesito leerme, necesito saber que está pasando conmigo. 
Pero ya no estoy tan sola, y no me da miedo estarlo. Es un miedo minúsculo, porque ahora entiendo que hay miedos mas reales. La vida real me ataca de a poco, pero ahora pretendo devolver cada golpe. 





Volver a la vida.

Tengo tiempo así que supongo que debería escribir, porque últimamente no escribo nada. Y en realidad, ni escribo sueños, ni leo libros, ni veo anime, ni escucho canciones con letras devastadoras... Y en mi sueños, en mi sueños mi mente me muestra mil aventuras, mil historias que deberían ser contadas pero que mis dedos ignoran.
Tengo tiempo, porque en realidad él no está y porque no estamos juntos, o porque no estamos juntos a distancia y creo que en eso se me ha ido la vida últimamente. En quererlo. Y yo era ajena a todas estas situaciones pero supongo que realmente se te puede ir la vida queriendo a alguien.
Tengo tiempo y la verdad que no sé, y no tengo idea de que debería escribir. Porque es extraño no hacerlo, porque me encanta pero últimamente no soy nada, nada fluye como debería, o al menos como antes. He estado ocupada, pero es una hipocresía porque en realidad he estado enamorada. Porque no tengo muchos mas deberes de los que soporto solo tengo menos tiempo, porque lo quiero. Y al parecer se te puede ir la vida queriendo a una persona. Hablándole a cada minuto, sintiéndola cada hora.
Y la verdad, puedo tener un respiro de quererlo, y no es que justo ahora no lo quiera solo puedo seguir siendo palabras, porque todos estamos seguros de que soy palabras, y quizá nunca sea algo más que eso.
Tengo tiempo, y quiero aclarar mi mente y mi corazón, y de una forma nada literal liberarlo un poco (con correa y en un perímetro seguro) pero lo suficiente como para poder respirar aire fresco. Y supongo que si no está puedo sentirme de otras formas, de otra forma que no sea tonta y perdida, puedo sentirme confiada de que no escapará para siempre, de que el también me esta queriendo y que además sigue siendo lo que es.
Así que supongo que dejando pasar cualquier estrés adolescente aún puedo ser yo misma. Y quizás no sea tan sencillo como desearía pero podré respirar mejor. Y sonreír mas en la soledad, dejando de acudir a ella solo para sollozar. Quiero sentirme bien, es difícil, soy una bola de errores demasiado abultada y también pequeña. Pero supongo que... puedo evitar entrar en pánico de forma recurrente por ello, y así no estar tan agobiada.
Y me gusta escribir, y no es que me sane pero me anestesia de las cosas cotidianas, me libera, me envuelve, me hace feliz. No puedo dejar que una cosa cualquiera, o un problema exuberante, me quite todo eso.

Soy yo.


Yo soy rara, los demás artistas.
Yo descuidada, desabrida, desaliñada, pero otras simplemente naturales. 
Yo siempre soy la que no se aplica lo suficiente, pero los demás hacen lo que pueden.
Es que siempre soy yo la que está mal, los demás son humanos.
Yo tengo gustos horrendos, los demás son originales.
Siempre soy yo la que se obsesiona con los libros y eso es malo, los demás son intelectuales.
Yo soy la inmoral y la pendeja, los demás son adolescentes.
Ella dice que yo soy la que se la pasa con mala cara, ella es la madre. 
Yo soy la que tiene un mal complejo, los demás tienen baja autoestima y deben de tratarse con cuidado.
Yo siempre soy la que se viste mal, los demás solo tienen estilo propio y "ni me preguntes que ponerte".
Yo soy la que no acepta mi alborotada melena, pero "con esa cabeza así no sales". 
Yo soy la que no la apoya, pero "dejate de pendejadas y haz tus mierdas sola" 
Yo soy una vieja, pero ella es solo una niña, pero estoy muy chica. 
Yo soy la que consigue amigas psicópatas, las demás son normales.
Yo soy la que se va con el primero que se le aparece porque tiene complejos y no se valora, las otras están enamoradas.
Yo soy la que tiene un lío en su cabeza, los demás deben de ser escuchados.
Yo soy la que tiene un problema de visión, las demás...
Yo soy.
Yo soy. 
Ellas no son.
Ellos no serán.
El no es.
Siempre soy yo.
Ella nunca es.
Estoy cansada de ser. 
Yo no quiero ya ser.
Y ella dice que él es el que me hace daño..


Una carta de San Valentín.

Léelo cuando estés solo, o no lo leas... No lo leas nunca. Hasta que tenga que leerlo, hasta que debas hacerlo. Y lo entiendas y comprendas quienes somos, y en quienes podríamos convertirnos. Pero no me lo digas, aunque conocieras la respuesta deja que sea para mí una sorpresa.


Amor.
El amor debe tratarse de cómo alguien pasa de ser una persona más del insípido mundo a aquella persona a la que más necesitas en el mundo, creo que se llama amor cuando un desconocido de pronto es tan importante que de momentos te duele y a ratos te hace feliz. Amor debe ser cuando alguien realmente cambia tus días, tu estado de ánimo e incluso tu forma de pensar, te pone en innumerables encrucijadas y te susurra desvaríos que tu crees sin dudar, me parece que el amor puede cambiar tu forma de ver las cosas y lo hace sin titubear porque sabe que tiene derecho a hacerlo.
El amor es eso que te falta en las madrugadas frías y que al obtener no puedes disfrutar tanto sólo porque tienes demasiado miedo a que se te escape de las manos, quieres atarlo a ti y a la vez evitas aceptarlo para que no te mate cuando te abandone.
Amor es un millón de sentimientos danzantes en tu estómago y pensamientos felices de un futuro sin líos ni dolor... El amor te hace ver al sapo una criatura maravillosa sólo porque te pertenece...  porque sientes que es parte de ti, que debería serlo, que es tuyo y nada más.
El amor ha sufrido críticas y ha sido difamado, ha sobrevivido a modas y guerras, se ha convertido en la meta y única esperanza de los vivos.
Amor es que leas toda la palabrería soñadora que escribo esta madrugada escuchando la lluvia, sólo quizá para saber que tanto siento para que esto se vea tan largo, y que yo te dedique tantas palabras y las seleccione con tanto cuidado para no espantarte demasiado. Me gusta pensar que amor es cuando me sonríes después de una discusión, cuando siento que me ofendes y a los segundos lo he olvidado, nuestros momentos siempre sólo nuestros, las miradas de complicidad y mi sonrisa cuando hablas de mí con alguien más, mi encanto al mirar nuestras fotos...
Amor, me gusta decirte amor porque te siento muy mío pero amo que me digas amor por ciertas razones para las que no creo conocer suficientes palabras.
Nuestro amor es una historia que irá decidiendo como escribirse y mi deseo por escribirla yo misma, la leas o no. Sentimientos que tomaran forma a un ritmo indefinido y maravilloso, y mi necesidad de estar a tu lado este día.

Feliz día del amor.

Con amor, A.