Un nuevo grupo de dÃas enmascarados,
el vaivén emocional me marea y el reloj se mueve marcando trazos
los recuerdos se manchan de nuevas impresiones
Y me concentro en no victimizarme.
Cargo el peso de mis culpas
y un par de flores marchitas que nunca tocaste
Aquellas que en tus manos acabaron encontraron allà lecho de muerte prematura
Desprecio de la belleza que entregué ya hace mil lunas,
hace un par de suspiros a penas que descubrà que estoy con vida
y respiro plenamente aunque esté mi alma herida.
Sollozando silenciosa, por una y otra partida, por ilusiones podridas...
por el rumbo de la vida.
Ha surgido de entre las ramas del tiempo otro encuentro.
El ritmo del mundo se ha modificado para que sepa que he sido excepcionalmente afortunada durante 2 años. Quizás ya hayan pasado millones de suspiros, miles de mariposas doradas en mi estómago y alguna que otra silenciosa ilusión de un para siempre. Silenciosa para que el codicioso universo no sepa que sin él la vida ya no tendrÃa versos. He amado y he sido amada durante ya tanto tiempo que jurarÃa que la luna me mira con recelo. El tiempo, que aunque parezca mucho a ese ritmo frenético es solo un latido... o dos. Más de sesenta millones de segundos, que quizás ni esperaba ni merecÃa, es tiempo humano que ha transcurrido desde que una soleada mañana de inicios de diciembre un chico con néctar en los labios y seda en las palmas de sus manos tomó un gran aliento y atrajo con su encanto. Me enraizó en sus palabras y puso a correr a mi oxidado corazón, me tomó entre sus brazos y me acunó en su pecho, me tejió un nido entre sus sentimientos, me enseñó a volar, me mostró sus más grandes anhelos, me dio lápiz y papel para escribir una historia, para proyectar mis más descabellados sueños.
Aquel ser alto y fuerte que con capa y espada combatió las sombras que me atormentaban, con cabellos negros, sonrisa encantadora y tÃmida esencia que tomó mis miedos y los lanzó fuera. Que alejó las voces que me atormentaban, que despejó el cielo y me secó las alas. Tomamos vuelo, se me erizó el cuerpo al sentir la suave brisa y al fin sentà calma. Protegida y amada me pregunté por qué elegir algo como yo, por qué elegir trabajar tanto, detuvo el rumbo y me miró extrañado, susurró mil razones acariciando mis manos y esas palabras que nunca comprendà me las guardé muy dentro.
Y continuamos, un millón de minutos volando juntos, memorizando su silueta, impregnándome de su aroma. Y hoy observo al horizonte y sé, que aún hay miles de kilómetros por recorrer.
En un lugar demasiado soleado y caluroso, reina el ser más frÃo y oscuro.
Es una marioneta grotesca con hilos duros.
Se burla de todos los peones, mata a los otros y sacrifica a los suyos.
Todos muriendo de hambre y odio, con sus ropas mugrientas y sus sueños rotos.
Unos vendados de ojos, otros atados de brazos, los desliza por el tablero sin importarle reparos.
Está cada vez más gordo, pero de sacrificar peones se va quedando solo.
Tiembla, tiembla ¿llegará a darse cuenta que el juego terminará perdiendo?
Sacca y saca las riquezas, el reino está sufriendo.
No soy tan mala
Los problemas no son tan grandes
El amor no es tan frágil
El dolor no es tan necesario
La rutina no es tan pesada
Los dÃas no son tan cortos
La vida no es tan seria
Los chicos no son tan tontos
Ella no es tan poderosa
Los adultos no son tan listos
El reflejo no es tan desagradable
La libido no es tan peligrosa
El tiempo no es tan poco
El camino no es tan inclinado
El sexo no es tan rÃgido
La libertad no está tan lejos
(Sino en cada una de nuestras decisiones)